" EN LA MADRUGADA "
En la madrugada,
a sola con mi pensamiento,
oigo cantar los grillos,
canciones de amor.
En sus notas se deslumbran,
pasiones ocultas,
tristezas desesperadas,
adioses sin llegadas.
¿Y dónde estás tú,
tal vez dormida,
con sueños intranquilos,
o respirando feliz?.
¿Y dónde estás tú,
tal vez ya no te acuerdes,
de aquellos momentos,
que pasaste junto a mí?
Recuerdo la espuma,
que cubría tu cuerpo,
el olor de las flores,
y tus palabras al viento.
El amanecer templado,
con sus cálidos colores,
y de vez en cuando,
el canto de un pájaro.
Mañana cuando me levante,
no recordaré nada,
la situación del momento,
cambiará mi pensamiento.
La lucha cotidiana,
el café‚ de corriendo,
el cansancio del trabajo,
y por último el sueño sediento.
¿Y dónde estás tú,
tal vez dormida,
con sueños intranquilos,
o respirando feliz?.
¿Y dónde estás tú,
tal vez ya no te acuerdes,
de aquellos momentos,
que pasaste junto a mí?
Manuel Núñez Amador
viernes, 15 de abril de 2011
LUNITA BLANCA VELERA
" LUNA BLANCA VELERA "
El niño está mirando,
como se mueve la luna,
entre algodones blancos,
blancos como la espuma.
La sigue por la ventana,
sus manos quieren cogerla,
pero una nube negra,
la esconde para ella.
Que rabia tengo luna,
lunita blanca velera,
¿por qué‚ te la llevas nubes?
¿ por qué‚ no me dejas verla?
El niño se está durmiendo,
con lágrimas inquietas,
esperando que la noche,
le traiga su presencia.
No le asusta que le digan,
que la luna no es buena,
por ser amiga del lobo,
y de pesadillas negras.
Que rabia tengo luna,
lunita blanca velera,
¿por qué‚ te la llevas nubes?
¿ por qué‚ no me dejas verla?
Lunita blanca velera,
reposa en mi cabeza,
que tu luz me ilumine,
en las oscuras veredas.
Que tu brillo me proteja,
del miedo y la miseria,
para que la nube negra,
no asome su tinieblas.
Que rabia tengo luna,
lunita blanca velera,
¿por qué‚ te la llevas nubes?
¿ por qué‚ no me dejas verla?
Derechos reservados: Manuel Núñez Amador
El niño está mirando,
como se mueve la luna,
entre algodones blancos,
blancos como la espuma.
La sigue por la ventana,
sus manos quieren cogerla,
pero una nube negra,
la esconde para ella.
Que rabia tengo luna,
lunita blanca velera,
¿por qué‚ te la llevas nubes?
¿ por qué‚ no me dejas verla?
El niño se está durmiendo,
con lágrimas inquietas,
esperando que la noche,
le traiga su presencia.
No le asusta que le digan,
que la luna no es buena,
por ser amiga del lobo,
y de pesadillas negras.
Que rabia tengo luna,
lunita blanca velera,
¿por qué‚ te la llevas nubes?
¿ por qué‚ no me dejas verla?
Lunita blanca velera,
reposa en mi cabeza,
que tu luz me ilumine,
en las oscuras veredas.
Que tu brillo me proteja,
del miedo y la miseria,
para que la nube negra,
no asome su tinieblas.
Que rabia tengo luna,
lunita blanca velera,
¿por qué‚ te la llevas nubes?
¿ por qué‚ no me dejas verla?
Derechos reservados: Manuel Núñez Amador
DESNÚDATE DESPACIO
" DESNÚDATE DESPACIO "
Desnúdate despacio,
que quiero traspasar,
con mi mirada ansiosa,
los contornos de tu piel.
En tus ojos me detengo,
y la oscuridad de ellos,
se convierten en un mar,
profundo y sereno.
De tus ojos a la boca,
como fresa en miel,
apoyada en tus dientes,
que embellecen tu tez.
En tus hombros descanso,
mi cabeza cansada,
y encuentro la paz,
apacible y deseada.
Las aureolas de tus senos,
anuncian con esbeltez,
montañas elevadas,
pero llenas de sencillez.
Tus muslos anchos y fuertes,
descubren la pesadez,
que la procreación humana,
te exige como mujer.
Tus manos y tus dedos,
muestran rigidez,
pero llenos de ternura,
como la piel de un bebé‚.
En resumen, tu cuerpo,
es un profundo vergel,
de arboledas florecidas,
que nunca olvidaré.
Cuando la ausencia,
nos separe otra vez,
cerraré los ojos,
y entonces.... lo recordaré.
Derechos de autor: Manuel Núñez Amador
Desnúdate despacio,
que quiero traspasar,
con mi mirada ansiosa,
los contornos de tu piel.
En tus ojos me detengo,
y la oscuridad de ellos,
se convierten en un mar,
profundo y sereno.
De tus ojos a la boca,
como fresa en miel,
apoyada en tus dientes,
que embellecen tu tez.
En tus hombros descanso,
mi cabeza cansada,
y encuentro la paz,
apacible y deseada.
Las aureolas de tus senos,
anuncian con esbeltez,
montañas elevadas,
pero llenas de sencillez.
Tus muslos anchos y fuertes,
descubren la pesadez,
que la procreación humana,
te exige como mujer.
Tus manos y tus dedos,
muestran rigidez,
pero llenos de ternura,
como la piel de un bebé‚.
En resumen, tu cuerpo,
es un profundo vergel,
de arboledas florecidas,
que nunca olvidaré.
Cuando la ausencia,
nos separe otra vez,
cerraré los ojos,
y entonces.... lo recordaré.
Derechos de autor: Manuel Núñez Amador
ABRE LA PUERTA MUJER
“ ABRE LA PUERTA MUJER “
Abre la puerta mujer,
Para que entre la brisa del mar.
Abre la puerta mujer,
Que el aire te lleva aroma de amor.
Abre la puerta mujer,
Mira al cielo con su resplandor.
Abre la puerta mujer,
Que las estrellas brillan de ilusión.
Cuando te vaya mujer,
No cierre la llave de tu corazón,
Y si la duda te muestra dolor,
No tengas pudor en llamarme amor.
No, no te vayas,
No, no de mi agua.
Abre la puerta mujer,
Para que entre la brisa del mar.
Abre la puerta mujer,
Que el aire te lleva aroma de amor.
Mi agua está limpia mujer,
Bebe y comprueba que no es pasión,
Si sale con fuerza y con calor,
De los torrentes termales de mi corazón.
No, no te vayas,
No, no de mi agua.
Autor : Manuel Núñez Amador
Abre la puerta mujer,
Para que entre la brisa del mar.
Abre la puerta mujer,
Que el aire te lleva aroma de amor.
Abre la puerta mujer,
Mira al cielo con su resplandor.
Abre la puerta mujer,
Que las estrellas brillan de ilusión.
Cuando te vaya mujer,
No cierre la llave de tu corazón,
Y si la duda te muestra dolor,
No tengas pudor en llamarme amor.
No, no te vayas,
No, no de mi agua.
Abre la puerta mujer,
Para que entre la brisa del mar.
Abre la puerta mujer,
Que el aire te lleva aroma de amor.
Mi agua está limpia mujer,
Bebe y comprueba que no es pasión,
Si sale con fuerza y con calor,
De los torrentes termales de mi corazón.
No, no te vayas,
No, no de mi agua.
Autor : Manuel Núñez Amador
LA VI PASAR UNA MAÑANA
" LA VI PASAR UNA MAÑANA "
La vi pasar una mañana,
contenta y feliz,
llevaba un traje blanco,
blanco como la mañana.
Con el pelo suelto,
que le tapaba la cara,
y una sonrisa en su boca,
que yo imaginaba.
La seguí con el pensamiento,
en su caminar sereno,
y en una esquina se perdió,
pero no mis sentimientos.
No sabes cómo te siento,
cómo vivo esos momentos,
si cada paso que das,
martillean mis adentro.
Qué mala suerte la mía,
la de amar en silencio,
verte pasar día tras día,
y tú sin saberlo.
El tiempo pasó,
y nada cambió,
sólo pude disfrutar,
de tu amor en silencio.
Autor: Manuel Núñez Amador
La vi pasar una mañana,
contenta y feliz,
llevaba un traje blanco,
blanco como la mañana.
Con el pelo suelto,
que le tapaba la cara,
y una sonrisa en su boca,
que yo imaginaba.
La seguí con el pensamiento,
en su caminar sereno,
y en una esquina se perdió,
pero no mis sentimientos.
No sabes cómo te siento,
cómo vivo esos momentos,
si cada paso que das,
martillean mis adentro.
Qué mala suerte la mía,
la de amar en silencio,
verte pasar día tras día,
y tú sin saberlo.
El tiempo pasó,
y nada cambió,
sólo pude disfrutar,
de tu amor en silencio.
Autor: Manuel Núñez Amador
ASÍ SERÁ TU VIDA
" ASI SERA TU VIDA "
El cansancio de andar,
de un lado a otro corriendo,
buscando ideas soñadas,
para no encontrar nada.
La pereza se apodera,
de tu mente y tu alma,
y ves pasar las cosas,
sin importarte nada.
Te apasionas en tareas,
que realizas con desgana,
dejando para otros momentos,
inquietudes apasionadas.
Así será tu vida,
si no la pones clara,
centrado tus ideas,
en textos y programas.
La lucha cotidiana,
tómala con paciencia,
que te arrastra en su lodo,
sí vas con insistencias.
Llegado el momento,
analizas tus sapiencias,
de tus sueños de joven,
ahora dime ¿que quedan?
Que la renuncia a ellos,
enquistaron tu conciencia,
reprocharte para qué‚,
no castigues tu existencia.
Que los años pasaron,
y dejaron sus huellas,
espinas y sin sabores,
y rara vez estrellas.
Que alumbraran tus pasos,
por sendas serenas,
sin obstáculos negros,
sin zancadillas puestas.
Ahora con tus recuerdos,
a solas en tu cuarto,
toma papel y lápiz,
y dibujas siluetas.
Corazones rosados,
películas bellas,
gozas unos instantes,
darles riendas sueltas.
Porque detrás de ellos,
se abrirá la puerta,
mostrándote entero,
las miserias de afuera.
Libérate un instante,
golpea si es preciso,
pon los puntos en la mesa,
y retoma las riendas.
Derechos reservados: Manuel Núñez Amador
El cansancio de andar,
de un lado a otro corriendo,
buscando ideas soñadas,
para no encontrar nada.
La pereza se apodera,
de tu mente y tu alma,
y ves pasar las cosas,
sin importarte nada.
Te apasionas en tareas,
que realizas con desgana,
dejando para otros momentos,
inquietudes apasionadas.
Así será tu vida,
si no la pones clara,
centrado tus ideas,
en textos y programas.
La lucha cotidiana,
tómala con paciencia,
que te arrastra en su lodo,
sí vas con insistencias.
Llegado el momento,
analizas tus sapiencias,
de tus sueños de joven,
ahora dime ¿que quedan?
Que la renuncia a ellos,
enquistaron tu conciencia,
reprocharte para qué‚,
no castigues tu existencia.
Que los años pasaron,
y dejaron sus huellas,
espinas y sin sabores,
y rara vez estrellas.
Que alumbraran tus pasos,
por sendas serenas,
sin obstáculos negros,
sin zancadillas puestas.
Ahora con tus recuerdos,
a solas en tu cuarto,
toma papel y lápiz,
y dibujas siluetas.
Corazones rosados,
películas bellas,
gozas unos instantes,
darles riendas sueltas.
Porque detrás de ellos,
se abrirá la puerta,
mostrándote entero,
las miserias de afuera.
Libérate un instante,
golpea si es preciso,
pon los puntos en la mesa,
y retoma las riendas.
Derechos reservados: Manuel Núñez Amador
domingo, 10 de abril de 2011
NADIE
NADIE
Agarrado a tu cuerpo,
Como el niño a su madre,
Con todo su cariño,
Y todo su linaje.
Nadie me quitará,
Esta idea de amarte,
Nadie.
Agarrado a esta idea,
Con ardor y coraje,
De seguir a tu vera,
Por más que me aparten.
Nadie me quitará,
Esta idea de amarte,
Nadie.
Así vivo por ti,
Mientras amor me quede,
Así vivo por ti,
Aunque la muerte me llegue.
Si tú eres para mí,
El sol de mi vida,
La luna y las estrellas,
Y el sendero de mis días.
Como flores abiertas,
En día de primavera,
Con murmullos contarios,
De abejas visitantes.
Nadie me quitará,
Esta idea de amarte,
Nadie.
Aunque parezca mentira,
Nadie es de nadie,
Pero por más que lo pienso,
Yo soy de tu aire.
Nadie me quitará,
Esta idea de amarte,
Nadie.
Manuel Núñez Amador
Agarrado a tu cuerpo,
Como el niño a su madre,
Con todo su cariño,
Y todo su linaje.
Nadie me quitará,
Esta idea de amarte,
Nadie.
Agarrado a esta idea,
Con ardor y coraje,
De seguir a tu vera,
Por más que me aparten.
Nadie me quitará,
Esta idea de amarte,
Nadie.
Así vivo por ti,
Mientras amor me quede,
Así vivo por ti,
Aunque la muerte me llegue.
Si tú eres para mí,
El sol de mi vida,
La luna y las estrellas,
Y el sendero de mis días.
Como flores abiertas,
En día de primavera,
Con murmullos contarios,
De abejas visitantes.
Nadie me quitará,
Esta idea de amarte,
Nadie.
Aunque parezca mentira,
Nadie es de nadie,
Pero por más que lo pienso,
Yo soy de tu aire.
Nadie me quitará,
Esta idea de amarte,
Nadie.
Manuel Núñez Amador
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