La hija del pescador
Su padre se fue
Nunca volverá
Su historia quedó
Anclada en el mar.
De noche sueña,
Con sus abrazos,
Con su sonrisa,
y su contacto.
No me llores,
Suele escuchar,
Siente sus olas,
Él te hablará.
Piensa lo feliz,
Que viví en él,
Ámalo sin dudas,
Como yo le amé.
Lo peor de todo,
Es tu soledad,
También tu pobreza,
Y tu orfandad.
Ten en cuenta,
Que debes anclar,
En puerto seguro,
Mirando al mar.
La envidia te rodeará,
También la maldad,
Ten el ancla dispuesta,
Mirando al mar.
Mirando al mar,
Y a los corazones,
De paciencia y aplomo,
Tu vida llenarás.
Grita y voceas,
Mirando al mar,
Nunca le maldigas,
Por mi marchar.
Él con sus olas,
En lágrimas de espumas,
Te salpicará ternura,
Y le amarás.
Manuel Núñez Amador
2 comentarios:
Qué belleza de canción mi querido amigo, solamente hay que ver el mensaje que en ella transmites, ese amor tan grande de padre a hija procurando que aun en su ausencia quede la esencia de lo que fue en vida. ¡¡cómo me ha gustado!!
Feliz fin de semana!!!!
Gracias Francisca, un abrazo
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